Nutrición en cáncer: lo que todo profesional de la salud debe saber

La nutrición en cáncer es un componente central del manejo integral de la enfermedad. El cáncer es un grupo de enfermedades caracterizadas por la proliferación descontrolada de células malignas que evaden señales regulatorias, forman tumores en órganos y tejidos o, en cánceres hematológicos, desplazan a las células normales en sangre y médula ósea (1).

Según el Estudio de la Carga Global de Enfermedades (GBD), en 2023 se reportaron 18,5 millones de casos nuevos y 10,4 millones de muertes por cáncer; de estas, un 41,7 % fueron prevenibles. Para 2050, se proyecta un aumento de diagnósticos del 60,7 % y de muertes del 74,5 %, lo que confirma un problema creciente de salud pública a nivel mundial (2).

Paciente oncológica durante proceso de atención y manejo nutricional en cáncer

¿Por qué la nutrición en cáncer es crítica?

El deterioro del estado nutricional en cáncer es frecuente y se explica por la combinación de:

  • Efectos metabólicos del tumor
  • Inflamación sistémica
  • Toxicidad gastrointestinal relacionada con los tratamientos

Estos factores afectan la ingesta, absorción y utilización de los nutrientes (3,4) y explican la alta prevalencia de desnutrición, que según los criterios GLIM oscila entre el 12 % y el 88 %, dependiendo del tipo de tumor y el estadio (5).

La desnutrición no implica únicamente pérdida de peso, sino también pérdida de masa musculoesquelética (3,4), lo que se asocia con pérdida de funcionalidad, discapacidad, peor calidad de vida, complicaciones posquirúrgicas, mayor toxicidad del tratamiento y menor supervivencia (6). Se estima que entre el 10 % y el 20 % de las personas con cáncer fallecen como consecuencia de la desnutrición, más que por el tumor en sí (7).

La nutrición no es un complemento; es una intervención terapéutica que puede reducir síntomas, mejorar la adherencia al tratamiento y optimizar desenlaces a lo largo de la historia natural de la enfermedad (8).

Cuidado nutricional en cáncer: aspectos esenciales

El cuidado nutricional permite identificar e intervenir de manera temprana la desnutrición, la pérdida de masa muscular o la caquexia, con el objetivo de optimizar los desenlaces clínicos.

Los objetivos durante las diferentes etapas incluyen (9):

  • Mantener o mejorar la ingesta de calorías y nutrientes
  • Mitigar alteraciones metabólicas
  • Preservar la masa muscular y la función física
  • Mejorar la tolerancia al tratamiento y la calidad de vida

Las guías de la Sociedad Europea de Nutrición Clínica y Metabolismo (ESPEN) en cáncer resumen el proceso en tres pasos prácticos (7):

  1. Tamización y evaluación
  2. Cálculo de requerimientos de energía y sustratos metabólicos
  3. Intervenciones escalonadas

Tamización y evaluación nutricional en cáncer

La tamización debe iniciarse desde el diagnóstico y repetirse en intervalos regulares según la estabilidad clínica. Debe incluir evaluación de:

  • Ingesta de alimentos
  • Cambios en el peso
  • Cambios en el IMC (7)

La herramienta Malnutrition Screening Tool (MST) es simple y validada, aplicable por cualquier profesional de la salud (9).

La Sociedad de Oncología Clínica de Australia (COSA) recomienda tamización de sarcopenia en todas las personas con cáncer, utilizando herramientas como SARC-F o SARC-CalF (10).

La evaluación nutricional debe ser objetiva y cuantitativa, incorporando:

  • Ingesta de nutrientes
  • Síntomas de impacto nutricional
  • Masa muscular
  • Función muscular

Para el diagnóstico nutricional en cáncer, los criterios GLIM han demostrado adecuado desempeño (11).

Requerimientos de energía y nutrientes

En nutrición en cáncer, en general se recomienda

  • Calorías: 25–30 kcal/kg/d
  • Proteína: 1,0–1,5 g/kg/d, con ≥65 % de origen animal (7,12)
  • Micronutrientes: en cantidades similares a la RDA; evitar suplementos y megadosis en ausencia de deficiencias específicas

En presencia de resistencia a la insulina, puede considerarse aumentar el aporte energético desde grasas insaturadas y reducir carbohidratos para mantener la densidad energética y favorecer el control metabólico (7).

Intervenciones en nutrición en cáncer: escalar oportunamente

Se recomienda intervenir antes de que la pérdida muscular sea severa (9,13), considerando:

  • Requerimientos individuales
  • Ingesta actual
  • Estadio de la enfermedad
  • Estilo de vida y preferencias alimentarias

Primera línea: intervención oral

ESPEN recomienda consejería dietética y manejo de síntomas de impacto nutricional en personas que pueden comer pero están en riesgo o presentan desnutrición.

Se recomienda suplementación nutricional cuando:

  • Ingesta < 50 % de los requerimientos durante una semana
  • Ingesta entre 50 % y 75 % de los requerimientos por más de dos semanas (7)

Los suplementos nutricionales orales altos en proteína pueden modular la pérdida de peso, incrementar la masa muscular y reducir hospitalizaciones durante el tratamiento oncológico (14).

Si no se alcanzan metas: nutrición enteral

Indicada cuando, pese a consejería dietética, modificaciones en la dieta y suplementación oral, no se logra el objetivo nutricional (7).

Nutrición parenteral: casos seleccionados

Indicada cuando la nutrición enteral no es suficiente o posible (por ejemplo, enteritis por radiación, obstrucción intestinal, síndrome de intestino corto, carcinomatosis peritoneal, quilotórax), considerando pronóstico y estado funcional (7,15,16).

Síndrome de realimentación

Si la ingesta ha sido baja por un tiempo prolongado, se recomienda iniciar con bajos aportes e incrementar progresivamente (17,18).

Nutrientes con evidencia en situaciones específicas

Algunos nutrientes pueden aportar beneficios en contextos determinados:

  • Ácidos grasos omega-3 (EPA): 2,0–2,2 g/día, con evidencia a favor de estabilización o mejoría del apetito, la ingesta, la masa magra y el peso corporal (7–9).
  • Leucina: 2–4 g/día como apoyo en preservación de masa muscular (8).
  • Vitamina D: 600–800 UI/día, asociada con prevención y tratamiento de pérdida de masa muscular (8).

Intervenir temprano puede modificar el pronóstico

El cuidado nutricional oportuno puede mejorar desenlaces nutricionales, funcionales y clínicos. Por ello, el equipo de salud involucrado en la atención de personas con cáncer debe integrar tamización, evaluación nutricional, intervención escalonada y seguimiento continuo como parte del manejo integral de la enfermedad.

Autor: Mateo Londoño Pereira, ND, MSc en Epidemiología

Referencias

1. Brown JS, Amend SR, Austin RH, Gatenby RA, Hammarlund EU, Pienta KJ. Updating the Definition of Cancer. Mol Cancer Res. 1 de noviembre de 2023;21(11):1142-7. 

2. Luo Q, Smith DP. Global cancer burden: progress, projections, and challenges. The Lancet. 2025;406(10512):1536-7. 

3. Kiss N, Prado CM, Daly RM, Denehy L, Edbrooke L, Baguley BJ, et al. Low muscle mass, malnutrition, sarcopenia, and associations with survival in adults with cancer in the UK Biobank cohort. J Cachexia Sarcopenia Muscle. 2023;14(4):1775-88. 

4. Baracos VE. Cancer-associated malnutrition. Eur J Clin Nutr. 2018;72(9):1255-9. 

5. Xu J, Jie Y, Sun Y, Gong D, Fan Y. Association of Global Leadership Initiative on Malnutrition with survival outcomes in patients with cancer: A systematic review and meta-analysis. Clin Nutr. 2022;41(9):1874-80. 

6. Prado CM, Landi F, Chew STH, Atherton PJ, Molinger J, Ruck T, et al. Advances in muscle health and nutrition: A toolkit for healthcare professionals. Clin Nutr Edinb Scotl. 2022;41(10):2244-63. 

7. Muscaritoli M, Arends J, Bachmann P, Baracos V, Barthelemy N, Bertz H, et al. ESPEN practical guideline: Clinical Nutrition in cancer. Clin Nutr Edinb Scotl. 2021;40(5):2898-913. 

8. Prado CM, Purcell SA, Laviano A. Nutrition interventions to treat low muscle mass in cancer. J Cachexia Sarcopenia Muscle. 2020;11(2):366-80. 

9. Prado CM, Laviano A, Gillis C, Sung AD, Gardner M, Yalcin S, et al. Examining guidelines and new evidence in oncology nutrition: a position paper on gaps and opportunities in multimodal approaches to improve patient care. Support Care Cancer. 2022;30(4):3073-83. 

10. Kiss N, Loeliger J, Findlay M, Isenring E, Baguley BJ, Boltong A, et al. Clinical Oncology Society of Australia: Position statement on cancer‐related malnutrition and sarcopenia. Nutr Diet. 2020;77(4):416-25. 

11. Zhang Z, Zhu J, Qiao Y, Jiang X, Jin W, Li J. Diagnostic Value of a Global Leadership Initiative on Malnutrition Criteria in Patients with Malignant Tumors: A Systematic Review and Meta-Analysis. Nutr Rev. 2025;83(10):1861-72. 

12. Ford KL, Arends J, Atherton PJ, Engelen MPKJ, Gonçalves TJM, Laviano A, et al. The importance of protein sources to support muscle anabolism in cancer: An expert group opinion. Clin Nutr. 2022;41(1):192-201. 

13. Meza-Valderrama D, Marco E, Dávalos-Yerovi V, Muns MD, Tejero-Sánchez M, Duarte E, et al. Sarcopenia, Malnutrition, and Cachexia: Adapting Definitions and Terminology of Nutritional Disorders in Older People with Cancer. Nutrients. 2021;13(3):761. 

14. Orsso CE, Caretero A, Poltronieri TS, Arends J, De Van Der Schueren MA, Kiss N, et al. Effects of high-protein supplementation during cancer therapy: a systematic review and meta-analysis. Am J Clin Nutr. 2024;120(6):1311-24. 

15. Pironi L, Cuerda C, Jeppesen PB, Joly F, Jonkers C, Krznarić Ž, et al. ESPEN guideline on chronic intestinal failure in adults – Update 2023. Clin Nutr. 2023;42(10):1940-2021. 

16. Zametkin E, Guyer D, Tarshish Y, Bash K, Almhanna K. Total parenteral nutrition for patients with gastrointestinal cancers: a clinical practice review. Ann Palliat Med. 2023;12(5):1072-80. 

17. Matthews‐Rensch K, Blackwood K, Lawlis D, Breik L, McLean C, Nguyen T, et al. The Australasian Society of Parenteral and Enteral Nutrition: Consensus statements on refeeding syndrome. Nutr Diet. 2025;82(2):128-42. 18. Silva JSV da, Seres DS, Sabino K, Adams SC, Berdahl GJ, Citty SW, et al. ASPEN consensus recommendations for refeeding syndrome. Nutr Clin Pract. 2020;35(2):178-95.

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