La lactancia materna continúa siendo una de las intervenciones con mayor impacto sobre la salud maternoinfantil. Sus beneficios para el crecimiento, el desarrollo neurológico, la protección inmunológica del niño, así como sobre la salud física y emocional de la madre, están ampliamente documentados. Sin embargo, muchas mujeres siguen enfrentando barreras para iniciar o mantener una lactancia exitosa (1).

El lema de la Semana Mundial de la Lactancia Materna 2026 nos recuerda que el reto ya no es generar más evidencia científica, sino garantizar que las intervenciones cuya efectividad ya ha sido demostrada lleguen de forma oportuna y continua a las madres y sus familias (2). Como profesionales de la salud, tenemos un papel fundamental para convertir ese conocimiento en acciones concretas. Cuando las madres reciben acompañamiento oportuno, continuo y basado en evidencia, se evidencia (2):
- Aumento de las probabilidades de iniciar la lactancia de forma temprana
- Mantenimiento de la lactancia materna exclusiva durante los primeros seis meses
- Continuidad del amamantamiento junto con la alimentación complementaria hasta los dos años o más
¿Qué significa un inicio sostenible en lactancia materna?
La lactancia materna no depende únicamente de la decisión de la madre. Es un proceso dinámico influenciado por factores biológicos, emocionales, familiares, laborales, culturales y sociales que cambian a lo largo del tiempo. Diferentes situaciones pueden poner en riesgo la continuidad de la lactancia, tales como:
- Parto por cesárea
- Nacimiento prematuro
- Dificultades en el agarre
- Enfermedades maternas o del recién nacido
- Regreso al trabajo o emergencias humanitarias
Sin embargo, la literatura científica demuestra que estas circunstancias no necesariamente conducen al abandono de la lactancia cuando existe una red de apoyo efectiva.
Además, la evidencia muestra que las intervenciones desarrolladas durante el embarazo, el nacimiento y el posparto son considerablemente más efectivas que aquellas realizadas de forma aislada. Las estrategias que combinan educación, consejería, apoyo práctico y seguimiento obtienen mejores resultados que las intervenciones individuales (1,3).
En otras palabras, la sostenibilidad de la lactancia depende, en gran medida, de la capacidad de los sistemas de salud para acompañar a cada familia de forma continua y adaptada a sus necesidades.
Intervenciones de lactancia materna con mayor respaldo científico
Entre las estrategias con mayor respaldo científico se encuentran:
- Contacto piel a piel inmediato: favorece la estabilidad fisiológica del recién nacido, el inicio espontáneo de la lactancia y una mayor duración del amamantamiento.
- Inicio de la lactancia durante la primera hora de vida: una de las prácticas más costo-efectivas para mejorar los resultados de salud neonatal (4).
- Alojamiento conjunto: facilita el reconocimiento de las señales tempranas de hambre, promueve la alimentación a libre demanda y fortalece el vínculo madre e hijo (4).
- Método Madre Canguro: en recién nacidos prematuros o de bajo peso al nacer, mejora las tasas de lactancia materna, favorece la estabilidad clínica y fortalece la interacción entre la madre y el recién nacido.
- Alimentación con taza: cuando la alimentación directa al pecho no es posible temporalmente, favoreciendo una transición exitosa hacia la lactancia (5).
Estas intervenciones alcanzan su mayor impacto cuando forman parte de programas estructurados como la Iniciativa Hospital Amigo del Niño, basada en los Diez Pasos para una Lactancia Exitosa de la OMS y UNICEF (5,6). Su implementación mejora el inicio temprano de la lactancia, incrementa la lactancia materna exclusiva al alta hospitalaria y favorece su continuidad en la comunidad.
El desafío no es la evidencia, sino la implementación
Hoy contamos con suficiente evidencia científica para identificar cuáles son las intervenciones que realmente mejoran los indicadores de lactancia materna. El desafío consiste en implementarlas de manera sistemática.
El nutricionista como aliado estratégico en lactancia materna
Con frecuencia, el papel del nutricionista se relaciona principalmente con la alimentación complementaria o el manejo nutricional de diferentes patologías. No obstante, su participación es fundamental desde el embarazo y durante los primeros mil días de vida.
El nutricionista desempeña un papel clave al:
- Brindar consejería basada en evidencia
- Identificar factores de riesgo que puedan comprometer la lactancia
- Fortalecer la confianza materna
- Ofrecer recomendaciones individualizadas según las condiciones clínicas, nutricionales y sociales de cada familia
La consejería efectiva va mucho más allá de explicar los beneficios de la leche materna. Implica observar una toma, identificar dificultades en el agarre o la posición, brindar apoyo emocional y acompañar a la madre en momentos especialmente desafiantes, como el regreso al trabajo o la extracción y conservación de la leche materna.
Además, la evidencia resalta la importancia de involucrar a la familia. Padres, abuelos y cuidadores pueden convertirse en aliados fundamentales cuando comprenden cómo apoyar a la madre durante este proceso. De hecho, las intervenciones que incluyen educación familiar y seguimiento muestran mejores resultados que aquellas dirigidas exclusivamente a la mujer (3).
Convertir la evidencia en práctica clínica
Cada consulta prenatal, cada atención del recién nacido y cada control de crecimiento y desarrollo representan una oportunidad para fortalecer las intervenciones de lactancia materna. Un consejo oportuno o una referencia temprana a servicios especializados pueden marcar la diferencia entre abandonar la lactancia o mantenerla con éxito.
En esta Semana Mundial de la Lactancia Materna 2026, el mensaje es claro: fortalecer las acciones que funcionan. La evidencia ya existe. En consecuencia, el desafío como nutricionistas y profesionales de la salud es incorporarla de manera consistente en la práctica clínica, ofreciendo un acompañamiento cercano, continuo y centrado en las necesidades de cada familia.
Porque cuando la mejor evidencia se convierte en acciones cotidianas, la lactancia materna deja de ser solo una recomendación y se transforma en una realidad sostenible, en cualquier circunstancia.
Autor: Yeny Marjorie Cuellar Fernandez. ND, Esp.
Referencias
- Patnodone C, Senger C, Coppola E. Interventions to Support Breastfeeding: Updated Evidence Report and Systematic Review for the US Preventive Services Task Force. JAMA Network. Disponible en: https://jamanetwork.com/journals/jama/fullarticle/2832390
- Word Alliance for Breastfeeding Action. Semana Mundial de la Lactancia Materna 2026. Disponible en: https://worldbreastfeedingweek.org/
- US Preventive Services Task Force. Primary Care Interventions to Support Breastfeeding: US Preventive Services Task Force Recommendation Statement. JAMA. 2016;316(16):1688-93. doi:10.1001/jama.2016.14697
- ACOG. ACOG Committee Opinion No. 756: Optimizing Support for Breastfeeding as Part of Obstetric Practice. doi:10.1097/AOG.0000000000002890
- Tomori C, Hernández-Cordero S, Busath N, Menon P, Pérez-Escamilla R. What works to protect, promote and support breastfeeding on a large scale: A review of reviews. Matern Child Nutr. 2022;18(S3):e13344. doi:10.1111/mcn.13344
- Pérez-Escamilla R, Tomori C, Hernández-Cordero S, Baker P, Barros AJD, Bégin F, et al. Breastfeeding: crucially important, but increasingly challenged in a market-driven world. Lancet. 2023;401(10375):472-85. doi:10.1016/S0140-6736(22)01932-8