La lonchera escolar saludable: una oportunidad para formar hábitos desde temprano

La lonchera escolar saludable no es solo un refrigerio dentro de la rutina diaria de los niños. Es también una oportunidad concreta para fortalecer su alimentación, favorecer el aprendizaje y promover hábitos saludables desde edades tempranas. Además del entorno escolar, la lonchera acompaña a los niños en múltiples espacios: actividades recreativas, salidas familiares o el hogar, por lo que su calidad impacta directamente la alimentación cotidiana (1).

Niños comiendo lonchera escolar saludable en el colegio

El problema actual: ¿qué llevan los niños en su lonchera?

En la actualidad, los niños están expuestos con frecuencia a alimentos y bebidas de baja calidad nutricional, tanto en casa como en el entorno escolar (2). En muchas loncheras predominan productos ultraprocesados altos en azúcares añadidos, sodio y grasas saturadas; en promedio se incluyen 3 porciones de estos alimentos, mientras que la inclusión de frutas, verduras y alimentos frescos suele ser limitada o nula (1,3,4).

Esto es relevante porque la lonchera puede aportar una cantidad considerable de calorías sin ofrecer los nutrientes necesarios para el crecimiento, el desarrollo y el aprendizaje. Se ha descrito que estos productos pueden representar hasta el 40 % de la ingesta energética diaria, lo que, sumado a su consumo frecuente, puede favorecer el desarrollo de exceso de peso (1,3,4).

Exceso de peso en la infancia: un panorama que no puede ignorarse

En 2025, por primera vez, la obesidad en niños y adolescentes superó a la desnutrición a nivel mundial. América Latina presenta una de las mayores prevalencias de exceso de peso (3), y en Colombia, según los datos del World Obesity Atlas 2026, la tendencia sigue en aumento, con cifras estimadas de 12 % de obesidad y 30 % de sobrepeso en edades entre 5 y 18 años (5). Más allá del impacto metabólico, el exceso de peso en la infancia se asocia con mayor riesgo de persistir en la adultez y con el desarrollo de enfermedades crónicas, así como con efectos sobre el bienestar emocional y social (3,6).

¿Por qué importa la lonchera escolar saludable en el día a día?

La calidad de la lonchera influye a corto plazo en la concentración, la atención y el desempeño académico, y a mediano y largo plazo en la formación de hábitos alimentarios (1,7,8).

Además, factores como la variedad y la presentación de los alimentos también influyen. Se ha observado que las loncheras más coloridas tienden a incluir más frutas y verduras y menos alimentos ultraprocesados, aunque no siempre exista una relación directa con la calidad nutricional. Asimismo, los niños con peores indicadores nutricionales suelen llevar loncheras con menor presencia de alimentos frescos y mayor proporción de productos refinados (9).

¿Qué debe tener una lonchera escolar saludable?

En general, la lonchera debe aportar entre el 10 % y el 15 % del requerimiento energético diario del niño (10). Más allá de la cantidad, lo fundamental es la calidad.

Una forma práctica de estructurarla es combinar:

Fruta o verdura + cereal o derivado + fuente de proteína + agua

Esta combinación permite aportar energía, fibra, proteínas, vitaminas y minerales necesarios para el crecimiento, el desarrollo y para contribuir a la saciedad (3,11).

Se recomienda priorizar alimentos como frutas frescas, verduras, cereales integrales, lácteos (yogur, kéfir, kumis, queso), huevo, carnes, semillas y alimentos mínimamente procesados. En niños menores de 3 años, se debe evitar ofrecer frutos secos enteros por riesgo de atragantamiento (3,11).

Ideas prácticas para armar la lonchera

  • Mango en trozos + avena en puré + yogur + agua
  • Bastones de zanahoria + rosquitas de yuca + queso + agua
  • Guayaba en trozos + arepa + leche entera + agua
  • Mandarina + pan integral con semillas + huevo en tortilla + agua
  • Wrap de tortilla de harina con pollo y espinaca + agua

Estas opciones pueden adaptarse según la cultura alimentaria, disponibilidad y preferencias familiares.

La familia y el colegio también educan

La formación de hábitos no depende únicamente de la lonchera. El entorno cumple un papel clave.

  • En el colegio: estrategias educativas, actividades entre estudiantes y entornos que faciliten elecciones saludables pueden mejorar la calidad de las loncheras (8).
  • En casa: involucrar a los niños en la elección y preparación de alimentos favorece su aceptación y reduce el desperdicio (8,10).

Las estrategias activas, apoyadas en herramientas digitales y enfoques integrales desde el entorno escolar, tienen mayor potencial para mejorar la calidad nutricional de las loncheras y promover hábitos alimentarios saludables en los niños (1).

Un ejemplo es la intervención “SWAP IT”, que promueve el reemplazo de productos ultraprocesados por opciones más saludables mediante acciones dirigidas a padres y colegios. Este tipo de intervenciones ha demostrado mejorar la calidad de las loncheras y reducir el consumo de alimentos altos en azúcares añadidos, grasas saturadas y sodio (7,11).

El entorno alimentario también influye

Las decisiones individuales están condicionadas por el entorno. La disponibilidad de alimentos ultraprocesados, la publicidad y la oferta en instituciones educativas pueden favorecer elecciones menos saludables (2).

Por ello, la Organización Mundial de la Salud (OMS) promueve entornos escolares que faciliten una alimentación saludable, con alimentos seguros, porciones adecuadas y educación alimentaria y nutricional (2).

Inocuidad: un aspecto clave de la lonchera escolar saludable

Una lonchera saludable también debe ser segura. La adecuada manipulación y conservación de los alimentos es fundamental para prevenir enfermedades transmitidas por alimentos en los niños (12).

Se recomienda:

  • Lavar diariamente los recipientes y botellas
  • Mantener la cadena de frío cuando sea necesario
  • Asegurar una adecuada higiene en la preparación
  • Separar alimentos crudos de los listos para el consumo

Un hábito pequeño con gran impacto

La lonchera escolar puede parecer un detalle cotidiano, pero es una herramienta poderosa para educar, prevenir y cuidar la salud.

Cuando se planea con alimentos frescos, preparaciones sencillas y medidas básicas de higiene, se convierte en una herramienta cotidiana para cuidar la nutrición, el crecimiento y el bienestar de los niños.

Promover mejores loncheras no implica buscar perfección, sino avanzar hacia decisiones más conscientes, posibles y sostenibles. En este proceso, el trabajo conjunto entre la familia, el colegio y el entorno es clave para que esta elección saludable sea posible todos los días.

Autor: Laura Marcela Ahumada Ossa, ND, MSc Fisiología.

Referencias bibliográficas

1. Nathan N, Janssen L, Sutherland R, Hodder RK, Evans CEL, Booth D, et al. The effectiveness of lunchbox interventions on improving the foods and beverages packed and consumed by children at centre-based care or school: a systematic review and meta-analysis. Int J Behav Nutr Phys Act. 2019;16(1):38. doi:10.1186/s12966-019-0798-1

2. World Health Organization (OMS). Policies and interventions to create healthy school food environments: WHO guideline. 2025.

3. Fondo de las Naciones Unidas para la Infancia (UNICEF). Alimentando el negocio. Cómo los entornos alimentarios ponen en peligro el bienestar de la infancia. Informe sobre nutrición infantil. 2025.

4. Boyd W, Salehi N, Doran F, Ellis D, MCGuigan H, Lee M. A Journey Into School Lunchbox Decision‐Making: A Mixed Methods Exploration of Australian Parents. Health Promot J Austr. 2025;36(4):e70089. doi:10.1002/hpja.70089 PubMed PMID: 40827439; PubMed Central PMCID: PMC12362231.

5. World Obesity Federation [Internet]. 2026 [citado 17 de marzo de 2026]. World Obesity Atlas 2026. Childhood Obesity 2nd Edition. Disponible en: https://www.worldobesity.org/resources/resource-library/world-obesity-atlas-2026

6. ICBF. Portal ICBF – Instituto Colombiano de Bienestar Familiar ICBF [Internet]. 2015. ENSIN: Encuesta Nacional de Situación Nutricional. Disponible en: https://www.icbf.gov.co/bienestar/nutricion/encuesta-nacional-situacion-nutricional

7. Brown A, Sutherland R, Reeves P, Nathan N, Wolfenden L. Cost and Cost Effectiveness of a Pilot m-Health Intervention Targeting Parents of School-Aged Children to Improve the Nutritional Quality of Foods Packed in the Lunchbox. Nutrients. 2021;13(11):4136. doi:10.3390/nu13114136 PubMed PMID: 34836391; PubMed Central PMCID: PMC8618361.

8. Lalchandani NK, Poirier B, Crabb S, Miller C, Hume C. School lunchboxes as an opportunity for health and environmental considerations: a scoping review. Health Promot Int. 2023;38(1):daac201. doi:10.1093/heapro/daac201 PubMed PMID: 36715703; PubMed Central PMCID: PMC9885980.

9. Courtney DE, O’Reilly ÉJ. Does colour variety accurately quantify nutritional value in children’s lunchboxes? A pilot study. Public Health Pract. 2023;5:100363. doi:10.1016/j.puhip.2023.100363

10. Ministerio de Salud y Protección Social de Colombia. Loncheras saludables para el regreso a clases [Internet]. 2022 [citado 17 de marzo de 2026]. Disponible en: https://www.minsalud.gov.co/Paginas/Loncheras-saludables-para-el-regreso-a-clases.aspx

11. Díaz-Ramírez G, Jiménez-Cruz A, Bacardí-Gascón M. Nutritional Intervention to Improve the Quality of Lunchboxes Among Mexican School Children. J Community Health. 2016;41(6):1217-22. doi:10.1007/s10900-016-0207-512. Hudson PK, Walley H. Food safety issues and children’s lunchboxes. Perspect Public Health. 2009;129(2):77-84. doi:10.1177/1757913908101607

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