Impacto de la implementación de guías clínicas de realimentación en pacientes con anorexia nerviosa

 

La anorexia nerviosa (AN) es un trastorno de conducta alimentaria crónico caracterizado por autoinanición, pérdida severa de peso y miedo intenso a presentar exceso de peso corporal. Esta enfermedad trae diferentes consecuencias como problemas de crecimiento, osteoporosis, amenorrea y arritmias. En casos severos, los pacientes deben ser hospitalizados y el tratamiento debe asegurar la corrección de alteraciones hidroelectrolíticas y una tasa segura de ganancia de peso.

Para iniciar la realimentación, por muchos años se siguió el principio de start low, go slow, el cual indica iniciar la realimentación con aportes nutricionales bajos para evitar el síndrome de realimentación. Sin embargo, la evidencia reciente muestra que los protocolos que tienen como objetivo aportes energéticos altos, así como prácticas estandarizadas de realimentación tienen beneficios para la ganancia de peso y la estancia hospitalaria en población adolescente y adulta sin aumentar el riesgo de hipofosfatemia. Esto lleva a la creación de la estrategia denominada start high(er), advance fast(er).

De acuerdo con la información mencionada, Gjoertz y colaboradores (2019) evaluaron el impacto de unas guías clínicas de realimentación desarrolladas por el Hospital Universitario de Lausanne sobre la ganancia de peso, la estancia hospitalaria, la tasa de complicaciones por realimentación y las readmisiones hospitalarias. Este fue un estudio retrospectivo que incluyó la información de 107 participantes entre 13 y 55 años con diagnóstico de AN. La hipótesis planteada en el estudio fue que la realimentación con una dieta hipercalórica y la implementación de protocolos de alimentación estandarizados tiene mejores resultados a corto plazo para la ganancia de peso y la duración de la estancia hospitalaria.

Los autores encontraron que, tras la implementación de las guías, la ganancia de peso aumentó de 6,3 % (antes de la implementación) a 41,8 % (después de ponerlas en práctica). De igual forma, se redujo la duración de la estancia hospitalaria de 96,7 días (previo a la implementación de las guías) a 62,2 días (posterior a la aplicación de las guías). Además, ningún paciente desarrolló síndrome de realimentación y no hubo cambio significativo en la readmisión hospitalaria tras la aplicación de las guías.

Este estudio muestra que la aplicación de las guías clínicas de realimentación es eficaz para promover el aumento de peso de forma segura y contribuye a mejorar la calidad de la atención para los pacientes con AN. De forma paralela, esto favorece la reducción de los costos hospitalarios al disminuir la duración promedio de la estancia hospitalaria sin aumentar la tasa de readmisión, ayudando también a las instituciones de salud.

Referencia Bibliográfica:

Gjoertz M, Wang J, Chatelet S, Monney Chaubert C, Lier F, Ambresin AE. Nutrition Approach for Inpatients With Anorexia Nervosa: Impact of a Clinical Refeeding Guideline. JPEN J Parenter Enteral Nutr. 2020.

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